
La MUJER y los CENTROS LUNARES
Los CENTROS LUNARES, o también conocidos como puntos lunares, son áreas físicas sensibles, localizadas en el cuerpo humano y especialmente receptivas a la energía lunar.
El mentón o la barbilla es el principal centro de recepción de las energías lunares, tanto para nosotras, las mujeres, como para los hombres. El mentón es un área vinculada con las hormonas, y su desequilibrio puede afectar diversas zonas del cuerpo. Además, se retienen aquí muchas emociones.
El centro lunar del mentón es estacionario, es decir, se mantiene siempre activo.
El mentón es el único centro lunar que tiene el hombre. En cambio, nosotras, las mujeres, tenemos otros once centros lunares, a través de los cuales la energía lunar se mueve por todo nuestro ser, durante un ciclo de 27 ½ días.
De acuerdo con las enseñanzas del Kundalini Yoga, estos once centros lunares adicionales que poseemos nos influyen poderosamente en los aspectos físico, mental, emocional y espiritual. Afectan a nuestras hormonas, y, en el caso de las mujeres fértiles, al ciclo menstrual. Cada centro lunar nos influye de manera muy específica, ya que cada uno posee sus propias características. Sin embargo, el cómo se expresen en nosotras está directamente relacionado con nuestro propio estado de equilibrio interno y auto-conexión.
Aunque cada centro lunar tiene sus propias características, cada uno de ellos se manifiesta, además, desde tres perspectivas distintas, que dependerán de la mente desde la que estemos “funcionando”: la mente negativa, positiva o neutral.
Además de esta relación con los tres tipos de mente, cada centro lunar está relacionado con un chakra o centro energético.
Los 11 CENTROS LUNARES adicionales que tenemos las mujeres son:
- el interior de los muslos
- la membrana de la vagina
- el clítoris
- el ombligo (en lo profundo, en dirección hacia la espalda)
- los pechos
- la parte de atrás del cuello ó nuca
- los labios,
- los lóbulos de las orejas
- las mejillas
- las cejas
- la línea del cabello

Las principales características de cada centro lunar son:
INTERIOR DE LOS MUSLOS Relacionado con el primer chakra. Nuestra necesidad está en confirmarlo todo y pedimos claridad total y absoluta. Verificamos que todo está realmente hecho, ¡pero ojo!, de la manera que nosotras sentimos que es la “correcta” y “precisa”; ya que, tanto en la relación con nosotras mismas como con las demás personas, buscamos la reafirmación de que está realizado y, además, sólidamente.
Nuestra motivación, de pronto, se convierte en llevar a cabo y concretar todo aquello que habíamos dejado pendiente una y otra vez…
Este centro lunar nos conecta con una energía más masculina y concentrada en la acción, de ponernos en movimiento y de “hacer”. Esto despierta en nosotras una necesidad real de querer sentirnos productivas, y nos lleva a “concretar”, ¡pero ya mismo!; yéndose nuestra mirada al mundo de la “materia” y a ponernos “manos a la obra”.
Tanto la vagina como el clítoris tienen una energía similar: ambas están relacionadas con el segundo chakra. Eso significa, básicamente, que se trata acerca de las relaciones y también de nuestra sexualidad. Sin embargo, la vagina y el clítoris tienen diferencias de profundidad, tanto física como sutil.
VAGINA (la membrana) Cuando el centro lunar de la vagina se encuentra activo, estamos vibrando en una energía completamente social, con ganas de compartir y comunicarnos, de estar con otras personas; pero a diferencia del centro lunar del clítoris, de una manera más íntima y profunda. Aquí el estado de conexión es lo más importante para nosotras. Nos encontramos con una gran necesidad de vincularnos, ya sea con alguien (que puede ser con una o varias personas) o con “algo”.
Estamos sumamente conectadas con nosotras mismas y con nuestros propios ciclos internos: con el ciclo de los centros lunares, y si estamos en nuestro periodo de mujer fértil, con nuestro ciclo menstrual. Nuestra relación con los ciclos de la luna externa es profunda y nos encontramos maravillosamente sincronizadas con ella. Y también, con la tierra y las estaciones. ¡Nos sentimos íntimamente conectadas con los ciclos del Universo entero!
CLÍTORIS En este centro lunar nuestra energía está completamente hacia afuera, en socializar, en disfrutar y hablar; en comunicarnos con otras personas, especialmente con nuestro grupo de amistades. ¡Estamos extrovertidas totales! Y nos sentimos encantadoras. Nuestra motivación es de reunión, conocer nuevos espacios y nuevas personas. ¡Salir!
Es la versión más “fiestera” de nosotras mismas. Y podemos experimentar, además, al igual que en el centro lunar de la vagina, una gran energía sexual.
En los momentos actuales, el clítoris trae un mensaje clave: la importancia de volverte consciente del gran cambio que puedes ejercer, si permites que tu capacidad de mujer y líder acuariana florezca y se manifieste.
OMBLIGO Relacionado con el tercer chakra y con lo que en Kundalini Yoga llamamos el punto del ombligo.
Si tuviera que definir este centro lunar en dos palabras sería: ENERGÍA y PODER. Esta es la clave para entenderlo.
¡En este centro lunar podemos sentirnos de tan variadas formas!, pero todas basadas en nuestro nivel de energía y con el tattva o elemento del tercer chakra: agni, el fuego. El centro lunar del ombligo nos conecta con una energía más masculina, concentrada en la acción y en el manifestar…
Pero en desequilibrio, nos hace sentirnos inseguras, y queremos que alguien nos diga qué hacer y cómo hacerlo. Estamos en un estado de duda, y por eso queremos que la respuesta venga del exterior, pues no podemos encontrarla con firmeza y determinación en nuestro interior. Por este motivo, nos cuestionamos a nosotras mismas una y otra vez. Nos sentimos sin poder, y percibimos cada desafío que se nos presenta como algo enorme, frente al cual no tenemos la fuerza interna para poder afrontarlo. Y esto nos hace conectar con la emoción del miedo; miedo al “no voy a poder lograrlo”.
En el aspecto físico-energético nos sentimos casi sin energía, cansadas, fatigadas y débiles. ¡Emprender cada acción significa un esfuerzo enorme!
PECHOS Este centro lunar corresponde a los pechos, donde se incluyen los pezones. Está relacionado con el cuarto chakra y vinculado también con el arco de luz del centro del pecho (un halo luminoso que va de pezón a pezón) sobre nuestro corazón. Este es un arco de luz adicional que poseemos sólo las mujeres.
En los pechos nos encontramos en el espacio del corazón. Nuestra energía es maternal, nutridora, y nuestra motivación es la de dar, servir, sostener y cobijar.
… tendemos hacia el victimismo, el cual nos lleva a cerrar nuestro corazón y su flujo de amor hacia nosotras mismas.
La energía maternal de este centro nos lleva a querer dar y dar. Y este sentir es verdaderamente hermoso.
Pero llevado al extremo, puede llegar a manifestarse sin medida, sin poner límites. Entonces decimos a todo que sí, llegando a consumirnos al hacer todo lo que haya por hacer, como una mamá que se encarga de todo por amor, pero que puede llegar a olvidarse de sí misma, al perder su capacidad de auto-cuidado. Y esto ocurre porque perdemos el equilibrio de las dos polaridades que habitan en nosotras: la mamá y la mujer; manifestando en extremo al aspecto de la madre.
CUELLO Este centro lunar está relacionado con el quinto chakra, ubicado en la garganta y vinculado con las glándulas tiroides y paratiroides y también con las cuerdas vocales.
Se encuentra concretamente en la parte de atrás del cuello, es decir, la nuca.
El cuello está totalmente vinculado al mundo de los sentidos y al disfrute. Nos regala una mirada poética de la vida…
Una de sus cualidades principales es la motivación de expresar y comunicarse. Cuando estamos en la parte de atrás del cuello, nos comunicamos desde una versión romántica de nosotras mismas, desde el disfrute de la vida, desde la sensación de “relax” y en un estado de “romance interno”… El motor de nuestra comunicación está vinculado al corazón.
En el cuello nos encontramos muy sensibles y sensitivas, pues nuestra mente está abierta y nos dejamos llevar por nuestras sensaciones. Y al estar más conectadas con nuestras sensaciones, nos movemos desde una forma “no lógica”, completamente separadas de la mente racional. Nos sentimos más libres, más desinhibidas y espontáneas. Por este mismo motivo, tomamos decisiones más arriesgadas. ¡Nos lanzamos al mundo!
… nos encontramos aquí, enamoradas del Infinito, de la Energía Creadora. Mientras llevamos a cabo nuestros quehaceres y actividades, vamos transitando la vida de manera amorosa y meditativa, como en una constante ceremonia llena de sentido y trascendencia.
LABIOS Este centro lunar, al igual que el cuello, está relacionado con el quinto chakra.
La motivación de este centro lunar es comunicar, pero no de un tema en concreto o desde un tipo de frecuencia específica, es simplemente conversar y acerca de cualquier tema… La clave está en interactuar y expresar.
… aunque los labios son potencialmente el centro lunar de la comunicación desde el cual nos expresamos, puede ocurrir que nuestro hablar sea completamente inefectivo; ya que hablar, no significa necesariamente que tengamos desarrollada en nosotras la capacidad de comunicarnos conscientemente.
…en el desequilibrio, los labios nos llevan a hablar en demasía, sin poder parar, sin ya ni siquiera poder escuchar lo que sale de nuestra boca. Por lo tanto, podemos aquí, hablar, hablar, y hablar…
… nos encontramos en un hermoso estado de comunicación interna, llamado SILENCIO; el vacío lleno de la propia presencia del ser, nuestro ser. Aquí podemos escucharnos de manera profunda; y orgánicamente surge en nosotras un diálogo interno muy enriquecedor, que es elevador y al mismo tiempo muy íntimo.
LÓBULOS DE LAS OREJAS Este centro lunar también está relacionado con el quinto chakra. La motivación del lóbulo de las orejas sigue siendo la comunicación, pero con un énfasis puesto en nuestros valores e ideales.
En los lóbulos de las orejas nos ponemos muy “políticas” (aun cuando puedas sentir que no eres nada “política”). Tanto nuestro discurso interno como externo está en lo que sentimos: qué es justo y qué no lo es, lo que es correcto o incorrecto, qué es ético y qué no lo es, cómo es una determinada situación o cómo debería ser, cuáles son los pros y los contras de…
Los lóbulos de las orejas nos conectan con lo que podríamos llamar, nuestra “filosofía de vida” o “verdad personal”, y con nuestro sistema de creencias.
Nos re-formulamos a nosotras mismas con relación a nuestra propia personalidad, y re-evaluamos nuestra vida: lo que ha sido, lo que es y lo que será; y por supuesto, lo que es importante para nosotras. Pero también se manifiesta hacia todo aquello que percibimos como lo externo: las demás personas cercanas a nosotras, la sociedad ¡y el mundo entero!
MEJILLAS Yo en lo personal, las siento fuertemente vinculadas al quinto chakra. Por lo tanto, tendríamos aquí, un cuarto centro lunar asociado con la comunicación.
Este centro lunar está localizado en la zona rosa de las mejillas, bajo los pómulos. Su color y brillo nos hablan de lo viva que estamos.
Las mejillas están relacionadas con nuestra capacidad de comunicación y expresión de la luz de nuestro ser. Son nuestra capacidad de manifestar en el mundo y la proyección de nuestra radiancia. Nos motivan fuertemente a querer comunicarnos desde nuestro interior hacia el exterior.
…es el momento en el que mostramos y manifestamos al mundo todo aquello que hemos estado gestando en el último tiempo, tal vez durante varias lunas (meses)… Y lo damos a luz, expresando todo nuestro ser, irradiando todo nuestro brillo y creatividad, con fuerza, luminosidad y pasión, en un acto lleno de magia y sutileza.
Este centro lunar en desequilibrio puede ser realmente muy, pero muy peligroso para nosotras: ¡podemos destruirlo todo! La experiencia de las mejillas puede ser un momento realmente muy duro. Nos sentimos irritadas, irascibles y molestas por cosas que en otro momento no tendrían mayor importancia para nosotras… Nos volvemos explosivas, somos una bomba de tiempo a punto de estallar. Estamos sumamente reactivas, conmocionales, impulsivas y nos sentimos muy inestables emocionalmente. Nos sentimos tan abrumadas y extrañas como si no fuéramos nosotras mismas.
CEJAS Este centro lunar está relacionado con el sexto chakra. El cual está ubicado en la zona de la frente, justo en medio y un poco más arriba de las cejas. Se encuentra vinculado con la glándula pituitaria o hipófisis, y al lóbulo frontal del cerebro.
Las cejas están relacionadas con nuestra capacidad de ver lo que realmente es, con la intuición, y por ello, también, con la sanación: si yo voy profundamente hacia dentro de mí y me veo a mí misma, puedo entender qué es lo que realmente está ocurriendo en mi interior, y entonces sé qué es lo que debo hacer para sanarme. Este centro lunar representa, además, la protección.
…nos organizamos y nos movemos ancladas en nuestra mente, que se encuentra muy sensible y abierta. Esto nos permite conectar con el mundo de las ideas, proyectos y visiones muy creativas. Nuestras ideas pueden ser expansivas, originales… ¡Increíbles!
En nuestro interior sabemos que, en todo momento, somos co-creadoras del Universo, y que, en la mirada intuitiva, conectada con nuestra alma, somos también quienes escribimos la historia que se va entretejiendo. Se abre aquí, una gran capacidad de auto-sanación.
Cuando este centro lunar se va a su extremo, se manifiesta de manera muy fantasiosa y nada realista: perdemos el foco, la concentración y, por lo tanto, la noción de lo que es verdaderamente importante y real. Cuando las cejas no se encuentran armonizadas, se manifiestan en nosotras, no pudiendo estar en el tiempo presente, en el aquí y en el ahora, conectadas con nuestra vida tal cual como es.
LINEA DEL CABELLO Este centro lunar está relacionado con el séptimo chakra, ubicado en el tope de la cabeza y vinculado con la glándula pineal. Pero también lo está con el octavo chakra: el aura o campo electromagnético y con el arco de luz que va de lóbulo a lóbulo de la oreja, el halo luminoso.
Este centro lunar está completamente relacionado con el cabello de nuestra cabeza, que es justamente el pelo más largo que crece en nuestro cuerpo.
Nos encontramos extrovertidas y abiertas. Tenemos una gran capacidad visionaria, que es un enorme regalo que nos permite conectar con el Universo, recibiendo mensajes desde nuestra intuición. Confiamos en nosotras mismas y nos sentimos fantásticas, ¡maravillosas!
Desde la mente neutral habitamos en un espacio interno de claridad divina, pues tenemos una profunda visión de quiénes somos y de nuestra esencia infinita… Nos sentimos conectadas con la Energía Creadora, que nos hace vivir en un hermoso estado de oración hacia el Infinito, regalándonos una experiencia espiritual muy sutil, y al mismo tiempo expansiva, enorme…
Nuestra mente en estado neutral, nos lleva a poder conectar profundamente con la Luna, en sincronización y magia. Nos abrimos a recibir y escuchar mensajes intuitivos y visiones reveladoras, especialmente en las fases que van desde la luna menguante hacia la luna negra o nueva, en las que la energía lunar nos va llevando hacia el interior, para volvernos cada vez más introspectivas. Nos sentimos agradecidas de cada visión intuitiva que recibimos, ¡de cada mensaje del Universo! Pues sabemos en nuestro interior, que provienen de nuestra conexión única y personal con Dios dentro de nosotras.
EL CICLO DE LOS CENTROS LUNARES
El ciclo de los centros lunares corresponde a la secuencia formada por los centros lunares, que se da de manera cíclica, y sólo en nosotras las mujeres. Tiene una duración de 27 ½ días.
Está formado por el centro lunar del mentón y por los otros 11 centros lunares adicionales, que tenemos como mujeres.
Los 11 centros lunares adicionales giran u orbitan alrededor del mentón, siempre estacionario. Así es como, a cada momento, el mentón se encuentra activo, junto a uno de los otros 11 centros lunares, que duran operativos, aproximadamente 2 ½ días cada uno. Es decir, cada centro lunar se mantiene activo en nosotras por 2 ½ días, y luego cambia a otro centro lunar y se mantiene activo por otros 2 ½ días, para nuevamente cambiar a otro centro…
A diferencia del ciclo astrológico de la Luna, en el cual la Luna transita en una secuencia fija y establecida a través de los 12 arquetipos o signos zodiacales para todas las personas por igual, en el ciclo de los centros lunares no hay orden específico ni general de los centros lunares, sino que cada mujer posee su propia secuencia única y personal. Y es cíclico. Eso significa que en cada mujer se mantiene siempre su propio orden de manera constante, ¡repitiéndose una y otra vez! Y este ciclo es lo que se conoce como el ciclo de los centros lunares.
El ciclo de los centros lunares es el ciclo más sutil, profundo y más importante que como mujeres, podemos sentir y experimentar. Y puedo decir, desde mi propia experiencia personal, que no tengo ninguna duda de ello. Los centros lunares son verdaderos filtros desde los cuales vemos y experimentamos nuestra vida, cada día, a cada instante.
Cada 2 ½ días, cuando cambiemos de centro lunar, nuestra mirada también cambiará, pues el lugar desde el cual hacemos la lectura de lo que estamos percibiendo, estará “coloreado” con las características del centro lunar que esté activo.
El conocer el orden de nuestro ciclo de los centros lunares nos trae muchos y grandes regalos. Beneficios que podemos usar conscientemente para nuestra propia expansión y florecimiento.
¿LA CLAVE?
¡Encontrar tu propio MAPA de los centros lunares!
Tu propio CICLO de los centros lunares…. tu propia «luna interna«.
. : : Fragmentos del libro «TU LUNA INFINITA. La Mujer y Los Centros Lunares» ::. ®
Jai Hari Kaur Sandhar
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